El programa Abriendo Caminos tiene la misión de promover la comunicación
entre los familiares privados de libertad y los niños y niñas.
El uso asistido del material que se pone a disposición de los equipos
ejecutores del Programa busca impactar sobre dos procesos claves para las
familias: facilitar la inserción post-penitenciaria y facilitar la
revinculación de la persona
privada de libertad con en el sistema familiar.
Los materiales deberán ser entregados a todas las personas que se encuentran
privadas de libertad y que participan del Programa, por lo que ellos dispondrán
de un material especial llamado la ventana de "mi familia" donde
podrán ver historias, cuentos, talleres de autoaplicación y 30 hojas de
correspondencia. Para el caso de los jóvenes y niños, el cuaderno llamado "mi
perfil" cuenta con historias, talleres individuales y actividades para
enviar cartas a su padre o madre que cumple condena en un recinto cerrado.
La tarea de los tutores consiste en promover la comunicación entre el niño
y el familiar privado de libertad. En la misma línea, el consejero deberá
promover la comunicación utilizando las herramientas del material como la
tecnología para apoyar el desarrollo de competencias parentales.
Esta tarea no tiene una expresión particular, porque lo que es necesario
que se realice con el 100% de los usuarios independiente del saldo de condena,
sin embargo se debe estar vigilantes ante las dificultades expresadas por
las familias para promover el contacto entre padres e hijos. Un elemento
importante que se debe considerar, es que todos podemos ser suficientemente
buenos padres. Abriendo Caminos es un programa de Parentalidad, y como
tal, parte de la base que éstos poseen competencias, recursos y activos
suficientes para proteger a sus niños, tarea que nos deja la responsabilidad
de acompañar, potenciar y rehabilitar las competencias y habilidades bases
para la formación de climas nutritivos y buenos tratos al interior de la
familia.