Línea de Servicios Complementarios para Población en Situación de Calle
La estrategia de intervención del Programa considera como expectativa mínima de resultados, generar alguna conexión a la red institucional de servicios, a fin de que las personas puedan recibir aquellas prestaciones y servicios que pueden aportar a la satisfacción de sus necesidades. Es por ello que el Programa ha definido como un resultado de su intervención, que las personas en situación de calle accedan a los servicios sociales disponibles en la red de intervención, convocada y organizada para prestar asistencia acorde al perfil y necesidades de estos usuarios.
La lógica de esta estrategia es tender a la complementariedad de acciones a fin de generar el máximo rendimiento posible en las acciones que se van a realizar. Así, mientras que el primer componente pone énfasis en el acompañamiento que se espera realizar con los usuarios, en el proceso de fortalecimiento de habilidades funcionales para la revinculación con redes, este segundo componente desarrolla las acciones de habilitación que generen el acceso efectivo de los usuarios a las instituciones y sus programas. Ambos componentes pueden reforzarse y complementarse, de manera tal que esta intermediación logre que los servicios disponibles aporten significativamente al mejoramiento de las condiciones de vida de los usuarios.
Región de Antofagasta, Fundación de Beneficencia Hogar de Cristo.
La salud mental es sin duda una de las áreas de intervención más complejas para quienes se desempeñan apoyando a personas, no tan sólo porque es un ámbito que requiere ser abordado de manera interdisciplinaria, considerando las características particulares de cada persona y desarrollando estrategias acordes a las posibilidades de cada cual, sino que principalmente porque, cuando se aborda esta área en una intervención, generalmente se hace desde un encuadre negativo, es decir, se hace primar el criterio de la ausencia de problemas.
Desde la óptica contraria, el encuadre positivo de la salud mental permite orientar la intervención hacia el desarrollo pleno de las potencialidades de las personas y de las comunidades.
Justamente por este punto es que el proyecto “Apoyo a Personas con Discapacidad Psíquica en Centro Diurno y Hospedería” se destaca, ya que se plantea el desafío de ampliar las posibilidades de las personas en situación de calle que tienen alguna patología psíquica o psiquiátrica en la comuna de Antofagasta.
El objetivo de la iniciativa es brindar alojamiento transitorio a personas que presenten alguna discapacidad mental y se encuentren en situación de calle. Sin embargo, la situación de las personas se aborda de manera integral, contribuyendo a fortalecer las habilidades personales y sociales de los participantes, mediante la promoción de su plena autonomía e integración, a través de la realización diversas actividades de taller y un acompañamiento personalizado.
Con esta iniciativa se espera favorecer el transito de las personas en situación de calle con discapacidad mental hacia residencias protegidas, o la vida independiente, el grado de discapacidad del participante lo permite.
Región de Valparaíso, I. Municipalidad de San Antonio.
Las condiciones mínimas de calidad de vida utilizadas en el Programa Calle Chile Solidario, son estándares de calidad y a la vez indicadores de logro del proceso de acompañamiento que permiten evaluar el impacto de la intervención en los usuarios del servicio.
Sin embargo, por medio de las condiciones mínimas no es posible evaluar las variables subjetivas que inciden en la disposición de los usuarios a incorporar estrategias de sobrevivencia más saludables. Por ello, es fundamental incorporar en la intervención la visión del proceso que cada usuario desarrolla y de acuerdo a ello evaluar sus logros.
El proyecto “Habilidades Con_Sentido para la Vida” se orienta a generar espacios que les permitan a las personas en situación de calle de la comuna de San Antonio hacer una evaluación activa de su proceso en el Sistema Chile Solidario.
A través de la práctica de conversaciones grupales, en donde se favorece la confianza y la apertura al autoconocimiento, se espera generar un meta-aprendizaje que favorezca la inclusión social.
El abordar las dimensiones psico-emocionales de la intervención representa una vía para el desarrollo del proceso de habilitación que puede hacerse extensivo a otros niveles, especialmente al productivo.
El énfasis distintivo del proyecto es la generación de compromisos de acción de carácter colectivo, a través del desarrollo de habilidades para la empleabilidad y el empleo. De esta manera, se espera que los usuarios del Programa construyan su propia vía de integración social.
Región de Bio Bio, I. Municipalidad de Talcahuano.
No hay evidencia científica que lo avale, sin embargo, entre las personas en situación de calle los trastornos de salud mental están generalmente relacionados al consumo abusivo de drogas ilícitas y alcohol. Ya sea el consumo un antecedente o una consecuencia de la situación de vida en la calle, en ambos casos, es una condición que vulnera y aumenta el riesgo de perpetuar y profundizar los problemas de salud mental y la vulnerabilidad de quienes los padecen.
El objetivo del proyecto “Intervención Integral en Salud Mental” es brindar atención psicológica a las personas en situación de calle de la comuna de Talcahuano consumidoras de alcohol y drogas, con la intención de disminuir los efectos del consumo abusivo de sustancias a través del Enfoque de Reducción del Daño.
La relevancia del proyecto es que se inserta a la red local de intervención, complementando el servicio que presta el Programa de Salud Mental (PSM) del nivel primario de salud, aumentando la periodicidad y frecuencia de las atenciones, potenciado y reforzando la adherencia al tratamiento.
La innovadora modalidad de operación del proyecto es una de sus principales ventajas, ya que permite monitorear a los usuarios que inicien un proceso de intervención en el PSM del Nivel Primario, reforzando las acciones efectuadas por el equipo de Salud, a través de la atención clínica y grupal, tanto en el puntos calle como en los espacios habilitados para tal efecto.
Región de Bio Bio, Fundación de Beneficencia Hogar de Cristo.
La experiencia en el trabajo para la integración con personas con trastornos psiquiátricos y/o adicciones, ha demostrado que es necesario establecer una red intersectorial para abordar su situación, es decir, conformar una alianza a nivel de instituciones y organizaciones sociales que forman parte de la red territorial complementaria a la red pública de salud, como son: Instancias Municipales, Extra Municipales y Comunitarias.
La manera en que las personas en situación de calle se vinculen e incorporen a estas redes es de trascendental importancia para la intervención.
El proyecto “Salud Mental Concepción y Lota” se encarga de apoyar a los usuarios en la integración a las redes, especialmente, a los servicios de salud que pueden brindarles prestaciones acordes a sus necesidades.
La iniciativa tiene como finalidad generar un servicio de contención y derivación asistida de personas en situación de calle con algún tipo de trastorno psiquiátrico en las comunas de Concepción y Lota.
El servicio funciona a través de un equipo multidisciplinario que identifica y diagnostica de modo integral la situación de cada usuario del Programa Calle Chile Solidario y establece estrategias especializadas de contención breve hasta su derivación definitiva a la red de salud mental pertinente.
Región Metropolitana, Fundación Educere.
La gran mayoría de las personas en situación de calle realiza alguna actividad por la cual percibe un ingreso que le permite subsistir, sin embargo, las actividades en que se desempeñan habitualmente son de baja calidad e implican un alto riesgo para quien las ejecutan.
El proyecto “Habilitación Socio Laboral” está orientado a aumentar las posibilidades de inserción laboral de los usuarios del Programa Calle Chile Solidario de la comuna de Puente Alto, a través de la práctica del reciclaje.
La iniciativa les permite a los participantes acercarse al mundo del trabajo, pero desde una experiencia protegida, donde ejercitan la importancia de cumplir rutinas, horarios y funciones, y a la vez, generan recursos económicos de acuerdo al esfuerzo y tiempo invertido.
La recolección y el reciclaje les permiten además, relacionarse con otras personas que no viven en la calle y aprender de su ejemplo de emprendimiento, lo que les permite resignificar su historia laboral y emprender acciones de cambio.Región Metropolitana, Fundación Rostros Nuevos.
El modelo de psiquiatría comunitaria surge como una forma más eficiente y humanizadora de organización de la asistencia psiquiátrica, en oposición a la Psiquiatría “Institucionalizadora”.
Los planes y programas en psiquiatría comunitaria están enfocados hacia la promoción de la salud mental, la prevención y tratamiento de los trastornos mentales y la rehabilitación e integración de estas personas a la Comunidad.
En el Plan Nacional de Salud Mental y Psiquiatría, el rol asignado a los equipos comunitarios de psiquiatría es fundamental, ya que representan uno de los primeros niveles de resolución para el abordaje de problemas de mayor complejidad como el diagnóstico para lograr la intervención biopsicosocial y para la activación de los dispositivos y el monitoreo de los sistemas social, hospitalario, familiar que operan desde el nivel primario de atención hasta el nivel hospitalario.
El objetivo de la iniciativa “Equipo Ambulatorio de Psiquiatría Comunitaria y Salud Mental” es fortalecer y complementar el proceso de rehabilitación en Salud Mental de los usuarios del Programa Calle Chile Solidario que presenten una discapacidad mental.
De esta manera, se facilita la atención y rehabilitación de personas en situación de calle con problemas de salud mental y/o psiquiátricos, y se refuerza el rol de los Gestores de Calle del Programa, a través de la capacitación y asesorías en salud mental, especialmente, en aquellos componentes relacionados con la orientación y atención clínica que permita responder de manera eficaz a las necesidades de las personas en situación de calle que presentan una discapacidad mental.
Región Metropolitana, Corporación Moviliza.
Para acceder al mundo del trabajo y mantenerse en él es necesario tener conocimientos sobre la materia que se desarrollará, pero además habilidades cognitivas y psicosociales que permitan desempeñarse adecuadamente en dicha materia.
El Proyecto “Servicios de Formación Sociolaboral” busca aumentar las posibilidades de los usuarios del Programa de acceder y mantener sus puestos de trabajo o iniciar actividades productivas asociadas al microemprendimiento que les permitan obtener y mejorar sus ingresos.
En una primera etapa, el proyecto se implementa a través del desarrollo de una serie de 4 talleres formativos donde se revisarán aspectos de interés y, de forma complementaria, se provee un Servicio de Consejería y Asistencia Técnica destinado a orientar en materia laboral y desarrollar un plan de inserción laboral para quienes lo soliciten. Este plan será acompañado por profesionales e incorporará derivaciones y/o acciones conjuntas con otras instituciones.
En una segunda etapa, los participantes deben optar de acuerdo a sus intereses entre 2 talleres: i) Taller de Formación de Promotor de Salud, orientado a combinar formación en prevención de salud y habilidades de microemprendimiento. Ii) Taller de Formación de Promotores Culturales, destinado a la promoción de actividades culturales en espacios públicos y privados con el objetivo de fomentar la integración y participación social de los participantes.
Región Metropolitana, Corporación para el Desarrollo de los Jóvenes - SEDEJ.
El quehacer de las personas está condicionado socialmente y tiene fuerte relación con sus experiencias y grupo al cual pertenece. Puede a su vez favorecer su desarrollo, detenerlo o modificarlo, así como también impacta fuertemente en su entorno.
Las personas que viven en situación de calle, aprenden nuevas formas ocupacionales así como también deben adaptar o desarrollar nuevas rutinas de vida, lo que no necesariamente responde a sus necesidades y a las expectativas que la sociedad en su conjunto tiene de ellas. Su condición e historia, muchas veces no les ha permitido contar con espacios de participación social u oportunidades de desarrollo.
El desarrollo de una actividad productiva permite a quienes la desarrollan enfrentar de mejor manera los riesgos a los que se está expuesto. Por ello, el proyecto “Desarrollo de Iniciativas Emprendedoras y Habilitación en Oficios” está orientado a brindar a las personas en situación de calle que desarrollan un oficio, un capital económico inicial para fortalecer su actividad económica y, además, un servicio de apoyo Integral para brindar orientación en el desarrollo del negocio.
De esta manera, se potencia entre los usuarios del Programa Calle Chile Solidario el desarrollo de estrategias de generación de ingresos que le permitan tener mayor control sobre los riesgosas a los que están expuestos.
Región Metropolitana, Hogar de Cristo.
Desde la perspectiva psicosocial, el proceso de enfermar psíquico implica la confluencia de varios factores que de manera sinérgica actúan para desarrollar la enfermedad. Entre estos factores están el contexto sociohistórico como base y sustento de la construcción de sujeto, por otro lado las condicionantes y emergentes psicosociales, los factores biológicos, el ciclo vital y familiar que hacen que la enfermedad surja de manera contextualizada y paulatina.
Sin embargo, los dispositivos de salud mental que pueden detectar el surgimiento de una patología y tratarla adecuadamente son escasos, por lo que se hace necesario reforzar espacios especializados de diagnóstico y derivación de las personas en situación de calle que padecen de algún trastorno en la esfera de la salud mental, principalmente por su alto grado de vulnerabilidad.
El proyecto "Comprendiendo" tiene como finalidad generar un servicio de diagnóstico, contención y derivación para personas en situación de calle que presenten la necesidad de acceder a un servicio de salud mental, el cual contempla diagnóstico de comorbilidad comprendiendo trastornos de personalidad, retraso mental, trastornos psicóticos, consumo problemático de drogas y/o alcohol y doble diagnóstico.
El servicio se implementa a través de un equipo multidisciplinario que apoya la labor que realizan permanentemente los Gestores de Calle del Programa.